Sobre mí ...

Nacido el 31 de marzo de 1981, por lo que tengo 28 años, y vivo en la ciudad que me vio nacer, Madrid (España). Soy emprendedor, liberal y amante de la música indie. Actualmente soy socio-director de Findasense, director de Operaciones y co-director de Contenidos de Eventos OME, profesor del ICEMD y miembro del Instituto Juan de Mariana.

Air.CAT

Hace unos días nos desayunábamos con la denuncia del director general de Air Berlin: “Hoy el castellano ya no es una lengua oficial”.
Hacía esta declaración después de recibir las presiones del Gobierno
balear para que introdujera el catalán en sus comunicaciones con el
cliente. Por supuesto la “respuesta” de la propaganda
nacional-separatista no se ha hecho esperar, asociando a la aerolínea con el régimen nazi.

Este tipo de denuncias relevan a la claras el objetivo central del
nacionalismo, privarnos del uso de nuestras libertades tanto a los
ciudadanos como a las empresas. Ya es escandaloso que compañías de
nuestro país estén obligadas a traducir sus anuncios a un idioma
determinado, corriendo encima ellas con los gastos, pero hasta los más
miopes deberían ver que no es muy razonable, por decirlo suavemente,
que se le pongan trabas en el terreno idiomático a una empresa
extranjera que decide invertir en España.

En lo que se refiere a internet los nacional-separatistas tocan en
hueso, por ahora. Su primera “hazaña” tuvo lugar en septiembre de 2005,
cuando el ICANN,
el organismo que regula los dominios de internet, cometió el peligroso
precedente de aprobar un nuevo dominio de primer nivel, el .cat.
La argumentación oficial de la concesión de esta extensión de dominio
es que su destino es la comunidad lingüística y cultural catalana,
aunque nadie cuestionó el trasfondo político de esta concesión. Como
bien dijo el editorial de Libertad Digital,
“la aprobación por parte de la Asociación para a la Asignación de
Nombres y Números (ICANN) de este dominio es anacrónico, pues no se
corresponde con el espíritu de internet, y constituye un error
garrafal”. Justo eso, un anacronismo, volver a las cavernas; aunque
estemos hablando de internet, el atavismo y el nacionalismo caminan
juntos.

Cuando en esas fechas el consejero de Universidades, Investigación y
Sociedad de la Información de la Generalitat, Carles Solá, declaró “la
jornada de hoy es un día histórico comparable con aquel en el que se
logró el permiso para que la selección catalana de hockey participase
en competiciones internacionales”, todos confirmamos el trasfondo
político de la decisión, y que el acoso y derribo a la que sometió el
lobby .CAT a la ICANN durante años no tenía otra intención que la
política.

Hoy vemos cómo el director general de una aerolínea denuncia un
acoso a sus libertades, y aunque internet sigue siendo un medio libre,
los liberticidas nunca se darán por vencidos y nos atacarán sin
cuartel. Debemos estar preparados, ya que la red será su próximo
objetivo.

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