Soluciones para la televisión pública
Creo que ningún Estado debería financiar ninguna televisión mal
llamada “pública”. Si algún liberal pudiera llegar a dudar alguna vez
de ello, le remito a programas como Crónicas, concretamente a su programa Marinaleda, treinta años de lucha,
donde se explica el caso de un pueblo de Andalucía que vive “en
cooperativa”. Hasta las casas, que por más que hayan sido pagadas,
quienes viven en ellas no llegan a convertirse en dueños reales de las
mismas, ya que no podrán venderlas nunca porque pertenecen a la
colectividad.
